La ejecución presupuestaria de la Administración Central paraguaya alcanzó G. 34,3 billones durante el primer semestre de 2026. De este volumen de recursos ejecutados, G. 19 billones fueron destinados a financiar programas clasificados dentro del gasto social.

El peso relativo del gasto social en la estructura de ejecución experimentó una expansión. La prioridad fiscal en este segmento pasó a representar 56 de cada 100 guaraníes ejecutados por el Estado, un desplazamiento de tres puntos por encima del nivel de 53 registrado en el mismo periodo del año previo.

El crecimiento de la participación social se explica por la tracción de tres áreas principales. En el ámbito de la educación, el impulso provino de la cobertura de servicios educativos para el primero, segundo y tercer ciclos, junto con el programa Hambre Cero en Nuestras Escuelas.

En materia sanitaria, el avance responde a la contratación de personal de salud, el respaldo de la cadena de suministro de productos farmacéuticos y el programa orientado a la reducción de la morbimortalidad.

La tercera área de incidencia corresponde a la promoción social, con fondos focalizados en la Pensión Universal para Adultos Mayores, Tekoporã Mbarete y el Programa Abrazo. La reasignación hacia estos vectores refleja la mayor priorización relativa de los servicios sociales por parte de la administración central.