La logística de exportación paraguaya se enfrenta a una contradicción estructural que opone las inversiones internas para mejorar la competitividad contra las imposiciones tarifarias en su principal ruta de salida fluvial.

Por un lado, la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados emitió un dictamen a favor de un proyecto de ley que aprueba un contrato de préstamo por hasta USD 75 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo. El objetivo de este financiamiento, que aún requiere superar instancias legislativas adicionales para su aprobación definitiva, es la inversión en caminos rurales, un factor elemental para disminuir los costos de trasladar la producción desde el campo.

Simultáneamente, el escenario exterior presenta un panorama restrictivo. Una docena de gremios vinculados a la navegación, la producción y la industria alertó sobre el impacto que tendrá el peaje establecido por Argentina en la concesión de la Vía Navegable Troncal, ubicada en el tramo argentino del río Paraná. El sector empresarial advirtió sobre el impacto logístico de mantener por al menos 25 años una tarifa de USD 1,30 por tonelada de registro neto.

Esta estructura de costos afecta de manera directa la salida de rubros fundamentales, como la soja, la harina y el aceite. Además, encarece la importación de combustibles, fertilizantes y otros insumos indispensables para el mercado local.

La concesión del mantenimiento que originó este esquema tarifario fue adjudicada a la empresa belga Jan De Nul. Para los gremios afectados, la aceptación inicial de la tarifa respondió a un acuerdo transitorio, fundamentado en la expectativa de que una mesa técnica evaluaría una posterior reducción del costo.