La Administración Nacional de Electricidad descartó de manera oficial la utilización de la Estación de Maniobras contemplada por la Entidad Binacional Yacyretá para la interconexión de la central hidroeléctrica Aña Cua. La firme postura de la empresa estatal paraguaya marca un punto de inflexión en la gestión de la infraestructura asociada a la binacional, al objetar formalmente el uso de una obra cuya adjudicación fue pactada en US$ 24,8 millones a favor del consorcio Siemens-Rieder-Aña Cua ATE. La determinación de la entidad pública responde a estrictos criterios técnicos orientados a resguardar la estabilidad, la continuidad y la operatividad de la red eléctrica nacional.

La adjudicación de la Estación de Maniobras registró un sobrecosto de US$ 6,8 millones por encima del precio de referencia establecido en la licitación original del proyecto. Este incremento se otorgó sin haber contado con el acuerdo previo ni la validación institucional de la ANDE. Frente a esta situación, la empresa eléctrica paraguaya fijó su posición de no incorporar dicha instalación como nodo de acoplamiento para evacuar la energía generada por Aña Cua, cuestionando decisiones de inversión binacionales que comprometen la red troncal sin la debida conformidad de la operadora estatal paraguaya.

Como alternativa técnica, la ANDE prefiere tender una línea de transmisión propia de aproximadamente 15 kilómetros de extensión entre la central Aña Cua y la subestación de Ayolas. Este trazado alternativo conectaría directamente la infraestructura generadora con la red de distribución regional. La dirección técnica de la compañía estatal sostiene que este esquema de transmisión directa constituye una solución estructuralmente más eficiente para canalizar la producción hidroeléctrica, evitando esquemas complejos que demanden mayor intermediación de equipos en las redes de alta tensión de la zona de influencia de la binacional.

El argumento técnico central expresado por la ANDE advierte que la Estación de Maniobras introduciría "un punto de falla común" dentro de la arquitectura de la interconexión. De acuerdo con las evaluaciones y análisis del organismo paraguayo, mantener la configuración proyectada por Yacyretá generaría una vulnerabilidad operativa capaz de comprometer la confiabilidad general del sistema eléctrico nacional. La concentración del flujo en un único nudo de maniobras expondría a la red a un riesgo de interrupción simultánea en caso de averías o imprevistos técnicos en esa instalación de maniobras.

Asimismo, la ANDE destaca que la opción del tendido directo de aproximadamente 15 kilómetros evitaría interferencias en el funcionamiento normal de sus líneas de transmisión existentes en la región. Los informes técnicos de la empresa estatal justifican que la solución propuesta representa "una obra más simple", cuya construcción e implementación puede concretarse en un menor tiempo en comparación con el desarrollo completo de la Estación de Maniobras. Esta menor complejidad técnica reduce los plazos de ejecución para la evacuación energética y optimiza de forma sustancial las tareas de mantenimiento de la red troncal en el sur del país.

El posicionamiento de la ANDE evidencia la tensión recurrente de gobernanza entre las decisiones adoptadas por las entidades binacionales y las exigencias de seguridad operacional del sistema eléctrico paraguayo. Al descartar el uso de la instalación adjudicada por US$ 24,8 millones, la empresa pública ejerce su potestad técnica para definir las condiciones de acoplamiento de nuevas centrales a su red nacional. La postura oficial reafirma la prioridad institucional de preservar la confiabilidad, la simplicidad y la eficiencia de la infraestructura paraguaya frente a desarrollos licitados sin el consenso previo de la autoridad eléctrica local.