La Administración Nacional de Electricidad avanza en el proceso licitatorio para ejecutar las obras de la primera subestación eléctrica en el departamento de Alto Paraguay. El proyecto contempla la construcción e interconexión de una subestación en la localidad de Carmelo Peralta en un predio donado por un ganadero de la zona. La inversión presupuestada alcanza un valor aproximado de 476.000 millones de guaraníes, cifra que equivale a cerca de 79,8 millones de dólares calculados a un tipo de cambio de referencia de 5.961 guaraníes por dólar. Esta iniciativa representa la segunda convocatoria impulsada por la empresa estatal, luego de que el primer llamado licitatorio iniciado en 2024 fuera declarado desierto por falta de adjudicación.

El emprendimiento de infraestructura energética se encuentra actualmente en etapa de adjudicación dentro de los procesos de la empresa eléctrica estatal. La expectativa de las autoridades del sector y de los actores locales apunta a emitir el fallo correspondiente durante el segundo semestre de este año. Una vez formalizada la firma del contrato y emitida la orden de inicio de los trabajos, las empresas adjudicatarias dispondrán de un plazo de ejecución de 18 meses. Bajo este cronograma oficial, la conclusión y puesta en funcionamiento de las instalaciones operativas está prevista hacia inicios de 2028.

En términos técnicos, la futura subestación contará con una potencia instalada de 50 MVA y dispondrá de diez alimentadores de distribución para atender la demanda eléctrica de la región norte del Chaco. De forma complementaria, las obras incluyen el tendido de una línea de transmisión de 220 kV con una extensión aproximada de 75 kilómetros, indispensable para vincular la nueva instalación con el sistema de interconexión nacional. El despliegue tecnológico busca dotar de estabilidad energética y capacidad de transformación a una zona geográfica que históricamente ha carecido de nodos de alta tensión propios.

La puesta en marcha del proyecto adquiere relevancia geopolítica e industrial al situarse en el departamento por donde transita el trazado del Corredor Bioceánico. El Alto Paraguay se ha posicionado en el discurso oficial y en las proyecciones económicas como la nueva frontera logística del país, destinada a conectar el tráfico comercial entre el océano Atlántico y el océano Pacífico. Sin embargo, la ausencia actual de una subestación propia evidencia un desfasaje entre el ritmo de las inversiones viales de gran escala y los tiempos de maduración de las redes de servicios públicos esenciales.

La demora en la consolidación de la red eléctrica en el extremo norte del territorio nacional expone los desafíos estructurales que enfrenta la planificación estatal en materia de obras públicas. La cancelación de la licitación inicial en 2024 postergó por dos años la llegada de la infraestructura básica de alta tensión a un polo geográfico en crecimiento. Mientras la demanda de energía y el desarrollo territorial avanzan con celeridad, la resolución tardía de los procesos licitatorios retrasa la oferta de energía firme requerida para radicar emprendimientos productivos y sostener el avance del esquema logístico regional.

El proceso de licitación en curso refleja la urgencia de dotar de respaldo energético al Chaco profundo antes del vencimiento de los plazos proyectados para el segundo semestre. La concreción de esta subestación en Carmelo Peralta no solo cubrirá una deuda histórica con la población de Alto Paraguay, sino que determinará la capacidad real del departamento para absorber inversiones industriales y comerciales asociadas al desarrollo de la infraestructura vial bioceánica durante los próximos años.

Con la resolución de esta segunda licitación, la Administración Nacional de Electricidad procura cerrar la brecha de cobertura en el último territorio departamental del país que carece de un nodo de transmisión en alta tensión. La concreción satisfactoria de la adjudicación y el cumplimiento estricto del plazo de 18 meses resultarán determinantes para consolidar la confiabilidad del servicio eléctrico y respaldar la expansión económica del Alto Paraguay.