El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pidió el jueves al presidente Santiago Peña que Paraguay se sume a los Acuerdos de Isaac y que adhiera a la iniciativa de Estados Unidos para retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI). El pedido se formuló en Nueva York, en una reunión conjunta con los presidentes de Panamá, José Raúl Mulino, y de Bolivia, Rodrigo Paz, celebrada tras el discurso de Netanyahu ante la 81.ª Asamblea General de la ONU. No fue una bilateral: Netanyahu recibió a los tres mandatarios en un mismo encuentro y reservó una reunión aparte para el argentino Javier Milei.
La Oficina del Primer Ministro de Israel difundió que Netanyahu "celebró las cálidas relaciones entre Israel y muchas naciones latinoamericanas" y que invitó a los tres presidentes "a sumarse a la iniciativa de los 'Acuerdos de Isaac' y a adherirse a la iniciativa estadounidense de retirarse de la corrupta Corte Penal Internacional", según el despacho de EFE. En sus redes, Netanyahu escribió: "Los invité a unirse a los 'Acuerdos de Isaac' y a ampliar el círculo de amistad y asociación con Israel en economía, innovación y seguridad". También describió a los países latinoamericanos como "socios importantes en la lucha contra los elementos terroristas liderados por Irán y sus delegados, que han actuado y actúan en el suelo de América Latina".
La versión paraguaya es otra. La Presidencia de la República informó que los líderes dialogaron sobre "mecanismos para consolidar una seguridad duradera" y sobre cómo "avanzar hacia una alianza estratégica entre América Latina e Israel", y que "reafirmaron los valores compartidos y el firme compromiso de sus respectivos Gobiernos en la lucha contra el terrorismo". El comunicado no menciona los Acuerdos de Isaac ni la CPI. Hasta el cierre de esta edición, ni Peña ni el canciller Rubén Ramírez Lezcano se habían pronunciado sobre ninguno de los dos pedidos. Tampoco se firmó ningún instrumento en Nueva York.
Los Acuerdos de Isaac tienen hoy un solo socio. El marco fue lanzado el 19 de abril de 2026 en Jerusalén por Netanyahu y Milei, junto con memorandos sobre inteligencia artificial y una enmienda al acuerdo de servicios aéreos entre Israel y Argentina. Israel lo presenta como la extensión latinoamericana de los Acuerdos de Abraham de 2020, con ejes en seguridad, combate al terrorismo, al antisemitismo y al narcotráfico, innovación y comercio. Un relevamiento de The Rio Times publicado el 8 de septiembre concluyó que Argentina es el único Estado adherido y que el marco no tiene un mecanismo formal de adhesión.
El segundo pedido tiene mayor peso jurídico. Paraguay es Estado parte del Estatuto de Roma desde la Ley N.º 1663/2001, con instrumento de ratificación depositado ante la ONU el 14 de mayo de 2001. El artículo 127 del Estatuto establece que una denuncia surte efecto un año después de notificada al secretario general de la ONU y no extingue las obligaciones contraídas mientras el Estado era parte. Estados Unidos, que promueve la salida, nunca ratificó el tratado: el 22 de septiembre, ante la misma Asamblea, Donald Trump calificó a la CPI de "institución fuera de control". La corte emitió en noviembre de 2024 una orden de arresto contra Netanyahu por la guerra en Gaza.
El alineamiento de Asunción con Israel ya es amplio. Peña reabrió la embajada paraguaya en Jerusalén en diciembre de 2024, en abril de 2025 amplió la designación de Hamás y Hezbolá como organizaciones terroristas a todas sus estructuras y declaró terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán, y el 24 de noviembre de 2025 firmó con Israel un memorando de defensa que incluye intercambio de información, venta de equipos y servicios y entrenamiento militar conjunto. El 3 de marzo de 2026 Paraguay presentó ante la Corte Internacional de Justicia una declaración de intervención en el caso de Sudáfrica contra Israel, para argumentar que los hechos en Gaza no alcanzan el umbral jurídico de genocidio. En la sesión en curso de la Asamblea General votó en contra de que el presidente palestino, Mahmud Abás, interviniera por videoconferencia; la moción se aprobó por 152 votos contra 3 (Estados Unidos, Israel y Paraguay) y 4 abstenciones, entre ellas la de Panamá.
El contraste está en las cifras. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, Israel representó en 2024 el 0,8% del comercio total de Paraguay: exportaciones por USD 165,7 millones e importaciones por USD 51,2 millones, de las cuales el 90,3% fue cloruro de potasio para fertilizantes. Pero su peso en la carne crece rápido. De acuerdo con el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre enero y agosto de 2026 Israel compró 31.014 toneladas de carne bovina paraguaya por USD 256,1 millones, 14,6% más que en todo 2025 (USD 223,4 millones). Con esa cifra pasó del cuarto al segundo lugar entre los destinos, detrás de Chile, y concentra el 18,7% de los USD 1.370 millones exportados en el período. El precio implícito ronda USD 8.257 por tonelada, 32% por encima del promedio general de USD 6.250, por la prima del segmento kosher.
Para el ganadero y el frigorífico, esa prima es el activo concreto de la relación. Los compromisos que Israel puso sobre la mesa, en cambio, son políticos. Adherir a los Acuerdos de Isaac no tiene hoy obligaciones escritas conocidas. Salir de la CPI supondría denunciar un tratado aprobado por ley, con un plazo de un año, en un país que también negocia con la Unión Europea y que en mayo de 2026 obtuvo la habilitación de Emiratos Árabes Unidos para su carne aviar. El silencio de la Presidencia sobre ambos puntos deja abiertas las dos opciones.
Netanyahu salió de Nueva York horas después de la reunión. Asunción aún no dijo públicamente si aceptará o rechazará ninguna de las dos invitaciones.
