La proyección de producción de maíz para la zafra de 2026 en Paraguay se sitúa en torno a los 6 millones de toneladas. A pesar de esta cifra auspiciosa, el sector mantiene una postura de cautela respecto a la evolución del mercado. La transformación estructural del sector agrícola nacional muestra que el país ha comenzado a moderar su dependencia exclusiva de las exportaciones de grano en estado natural, consolidando un esquema donde una porción sustancial del volumen proyectado se queda en el país para su procesamiento y consumo.

En ese contexto, Pastore destacó el peso creciente del consumo doméstico en la estrategia del sector. Respecto a la distribución estimada del grano, Pastore afirmó: "estimamos que prácticamente el 50% de la producción de este año se va a destinar para el mercado interno, que es un número realmente muy interesante". De acuerdo con los datos del sector, los destinos locales de este grano abarcan la elaboración de biocombustibles, el consumo animal en sectores como aves, cerdos, ganado de carne vacuno y lechería, además de la producción de balanceados.

Contar con una base importante de demanda local representa una ventaja clave para la cadena agrícola, al amortiguar el impacto directo de las variaciones del mercado exterior sobre los productores. Al transformar el cereal en proteína animal y energía renovable dentro del territorio nacional, la zafra de maíz proyectada para 2026 fortalece el tejido productivo interno, atenuando la exposición del sector a la volatilidad de los precios internacionales.