Paraguay produce una de las energías más limpias del planeta y durante cinco décadas la vendió casi sin transformar. Araico, la empresa de infraestructura para inteligencia artificial fundada por los paraguayos Alejandro Zuccolillo y Nicolás Arrellaga, quiere cambiar esa ecuación con Iguazú AI City: un campus de centros de datos en Yguazú, Alto Paraná, diseñado según Zuccolillo "para el entrenamiento y despliegue de Inteligencia Artificial a hiperescala", con una inversión proyectada de US$ 12.000 millones.

La escala no tiene precedentes en el país. De ejecutarse, el proyecto sería la mayor inversión privada de la historia paraguaya: 3,3 veces el presupuesto de Paracel (US$ 3.600 millones según BID Invest), la mayor obra privada en curso; el 24% del producto interno bruto de 2025 (US$ 49.278 millones según el Banco Mundial); diez veces la inversión extranjera directa que recibió el país ese año (US$ 1.180 millones según la Cepal), y un 15% más que todo el stock de inversión extranjera directa acumulado en la historia de Paraguay, que el Banco Central del Paraguay (BCP) situó en US$ 10.395 millones al cierre de 2024.

De energía a tokens

La tesis del proyecto es industrial. "El centro de datos a ser instalado en Yguazú utilizará energía eléctrica para producir lo que se conoce como 'tokens'", explicó Zuccolillo en Universo 970 AM, en referencia a las unidades de procesamiento con las que se mide y se cobra el trabajo de los modelos de lenguaje. La propuesta es, en sus palabras, "dejar de exportar energía bruta a Brasil para darle valor agregado exportando 'inteligencia'".

La empresa lo resumió ante ABC Color: "Paraguay tiene lo que el mundo entero está buscando: energía limpia, abundante y confiable. Hasta hoy la vendíamos como materia prima; a partir de ahora la vamos a transformar aquí". Según Araico, el campus convertirá al país en "proveedor de capacidad de cómputo" y servirá para "abastecer tanto la demanda local como también la enorme necesidad que es insatisfecha a nivel internacional".

El plan se divide en tres etapas. La primera, de US$ 300 millones, contempla seis módulos con 6 megavatios (MW) de capacidad eléctrica, equivalentes a unos 2.000 procesadores de IA, y está anunciada para diciembre de 2026. Las etapas 2 y 3 suman US$ 5.500 millones cada una a lo largo de tres años y medio. El sitio corporativo de Araico presenta el proyecto como "Iguazú AI Campus" con "1.3 GW capacity in development" y resume su propuesta en una frase: "We build the factories of the future, optimized for the highest intelligence per dollar".

El excedente de Itaipú encuentra comprador

El argumento energético se sostiene en los números de la binacional. Itaipú produjo 72.879 gigavatios hora (GWh) en 2025, un 8,6% más que el año anterior. Paraguay retiró un récord de 25.768 GWh, que cubrió cerca del 87% de su consumo, pero usó apenas el 36% de la producción total. De la mitad que le corresponde por el Tratado, unos 10.670 GWh quedaron sin consumir y se cedieron a Brasil.

Un campus de 1,3 GW operando a plena carga consumiría unos 11.390 GWh por año: el equivalente a toda la energía paraguaya de Itaipú que hoy cruza la frontera sin transformarse. "Ningún inversor construye una central sin saber quién le va a comprar la energía. Hasta hoy, Paraguay no tenía ese cliente. Iguazú AI City lo es", sostuvo la empresa. Zuccolillo precisó que en la primera etapa "el contrato de energía será con la ANDE" y que las siguientes incorporarán generadores privados.

El contexto global favorece la apuesta. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que el consumo eléctrico de los centros de datos pasará de 415 teravatios hora (TWh) en 2024 a unos 945 TWh en 2030, más del doble, y advierte que alrededor del 20% de los proyectos planificados en el mundo podría retrasarse por falta de redes: en las economías avanzadas, una línea de transmisión nueva demora entre cuatro y ocho años. En Yguazú, esa infraestructura ya existe.

Por qué Yguazú

El distrito alberga la subestación de 500/220/23 kilovoltios (kV) y 1.200 megavoltamperios de la ANDE que recibe energía de Itaipú desde 2023, y es la cabecera de la nueva línea de 500 kV Yguazú-Valenzuela, cuya entrada en servicio está prevista para enero de 2027. Documentación de obras eléctricas citada el 30 de septiembre por el diario argentino Economis identifica una "Nueva Subestación Araico 220 kV, Ampliación SE Yguazú, ANDE", la conexión dedicada del campus a ese nodo.

El proyecto ya tiene presencia física y municipal. El 27 de marzo, la Municipalidad de Yguazú informó a InfoNegocios que las obras impulsadas por Zuccolillo habían comenzado "con movimientos de tierra a unos 500 o 600 metros de la subestación". En agosto, La Política Online reportó que Araico había obtenido los permisos de la Municipalidad, encabezada por el intendente Mauro Kawano Agüero.

Yguazú, además, ya funciona como polo de cómputo. HIVE Digital Technologies, que cotiza en Nasdaq y en la Bolsa de Toronto, compró a Bitfarms en marzo de 2025 un sitio de 200 MW en el distrito y construye una ampliación de 100 MW orientada a computación de alto rendimiento. Pardat, otra desarrolladora, proyecta un centro de datos de 100 MW en el Polígono Industrial local.

El socio que construyó Stargate

Zuccolillo describió a su socio constructor como la empresa "detrás de la construcción de 'Stargate'", que entrenó el modelo Astra de OpenAI en Texas. La descripción coincide con Crusoe, que el 17 de septiembre anunció que "OpenAI trained Astra, its first artificial general intelligence, at the Abilene campus Crusoe designed and built". Araico no ha nombrado oficialmente a su socio.

El historial de Crusoe explica por qué los plazos anunciados son plausibles. En Abilene, la empresa inició obras en junio de 2024 y un año después recibía los primeros racks de GPU Nvidia GB200; en septiembre de 2025 el campus ya ejecutaba cargas de entrenamiento e inferencia para Oracle y OpenAI. Su línea de centros de datos modulares prefabricados, Crusoe Spark, integra energía, refrigeración y racks de GPU en unidades que pueden entregarse "en tan solo tres meses", con más de 400 módulos desplegados en el mundo. En Noruega opera con la empresa Polar un centro de 12 MW, ampliable a 52 MW, alimentado 100% con energía hidroeléctrica, el mismo modelo que plantea Yguazú.

La empresa tiene músculo financiero. El 17 de septiembre cerró una ronda Serie F de US$ 3.900 millones a una valuación de US$ 30.900 millones, con la participación de Founders Fund, Nvidia, GIC y la Qatar Investment Authority, y reportó más de 1 GW operativo y más de 6 GW contratados. ABC Color mencionó a Founders Fund, BID Invest y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC) entre los actores vinculados a Iguazú AI City, según Araico. Zuccolillo afirmó que un fondo tecnológico ya confirmó más de US$ 40 millones.

Una apuesta alineada con el Estado

El proyecto se inscribe en una estrategia que el Gobierno persigue desde hace meses. En marzo, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, encabezó una misión a Silicon Valley durante la conferencia Nvidia GTC, con reuniones con Nvidia, OpenAI y Crusoe. "El país ya no se presenta solamente como una promesa a futuro, sino como una plataforma con condiciones reales para integrarse a las nuevas cadenas globales de valor vinculadas a la tecnología", señaló el MIC.

El 13 de mayo, el presidente Santiago Peña recibió a Peter Thiel, cofundador de Founders Fund, y a Cully Cavness, cofundador de Crusoe. El jefe del Gabinete Civil, Javier Giménez, los describió como "dos referencias mundiales en todo lo que tiene que ver con la creación" de centros de datos para IA y afirmó que "están avanzados" en la exploración de Paraguay como sede. Peña destacó el interés de Cavness en el país por su "abundante energía".

Dos meses antes, Arrellaga había participado como "socio gerente de Araico (Paraguay)" en el panel de infraestructura del foro empresarial de la asamblea anual del BID en Asunción, según el Ministerio de Economía y Finanzas. "Tenemos que estar listos para afrontar las infraestructuras de IA", dijo. El Estado apuesta a la misma tesis por otra vía: en mayo firmó con Taiwán un memorándum para crear Yguazú Digital, un centro soberano de cómputo de IA con participación 50/50, que proyecta crecer de 10 MW a 1.000 MW.

Los fundadores

Arrellaga recibió en 2016 el reconocimiento de MIT Technology Review a los innovadores menores de 35 años de Paraguay y Bolivia por crear Nexoos, una plataforma digital de financiamiento para emprendedores que en 2021 fue adquirida por Ame, la billetera digital de Lojas Americanas, tras originar más de R$ 500 millones en préstamos en Brasil.

Zuccolillo preside la desarrolladora inmobiliaria Zuba S.A.E.C.A., que cofundó en 2017, calificada A-py con tendencia estable por FIX SCR y emisora de bonos en la Bolsa de Valores de Asunción. Según Forbes Paraguay, sus empresas construyeron más de 1.500 departamentos y desarrollan Distrito Perseverancia, un complejo con 10 edificios corporativos y 40.000 metros cuadrados comerciales; también dirige la empresa de transporte Magno y forma parte del Grupo Timbo.

Paraguay en la carrera regional

Con 1,3 GW, Iguazú AI City se ubicaría entre los mayores campus de IA de América Latina. Stargate Argentina, de OpenAI y Sur Energy, proyecta 500 MW y US$ 25.000 millones y se mantiene como carta de intención. La "AI City" de Scala Data Centers en Rio Grande do Sul anuncia hasta 4.750 MW a largo plazo, con una primera fase de 54 MW. El proyecto paraguayo arranca con 6 MW, pero su primera etapa tiene fecha: diciembre de 2026.

El impacto laboral

Zuccolillo proyecta 3.000 empleos en la etapa avanzada y una cadena de proveedores que incluye, según la empresa, "constructoras, ingeniería eléctrica, sistemas de refrigeración, fibra óptica, telecomunicaciones". El objetivo declarado es retener a ingenieros eléctricos, electromecánicos y de telecomunicaciones. "No estamos construyendo solo un centro de datos. Estamos sembrando una industria. Dentro de diez años, queremos que un joven paraguayo que sueñe con trabajar en inteligencia artificial no tenga que mirar hacia afuera, sino hacia Paraguay", sostuvo Araico.

Los próximos hitos

La primera prueba llega en diciembre, con la energización de los seis módulos de la etapa inicial. Las etapas siguientes requieren cerrar el financiamiento, cuyos participantes aún no se han pronunciado públicamente, y un marco tarifario para centros de datos que, según la ANDE, depende de la renegociación del Anexo C del Tratado de Itaipú, aún sin firmar. Si ambas piezas se alinean, Paraguay tendrá por primera vez un comprador a la medida de su energía.