El margen de rentabilidad de la producción arrocera en Paraguay se encuentra sometido a la presión simultánea de dos variables que avanzan en direcciones opuestas. Por un lado, los costos operativos en las fincas experimentan un repunte significativo. Por el otro, las cotizaciones del cereal muestran un retroceso en los mercados.
Producir una hectárea de arroz cuesta en la actualidad más de USD 1.500. Esta cifra marca un incremento sustancial frente a los USD 1.300 que se requerían hace pocos años para cubrir la misma superficie. El principal responsable de esta escalada es el encarecimiento de los insumos básicos para el desarrollo del cultivo.
La fertilización se convirtió en el componente de mayor peso económico en la estructura de gastos de las fincas y representa el 33% del costo total de producción. Fabián Pereira Ortiz, director del Grupo GPSA, señaló que el principal desafío está relacionado con el incremento de los precios de los fertilizantes de base, la urea y el sulfato de amonio.
Al mismo tiempo que los productores enfrentan esta suba en sus erogaciones, el precio de venta del grano cayó de USD 230 a USD 205 por tonelada. Este escenario comprime los márgenes financieros del sector y exige una mayor eficiencia agronómica para evitar resultados negativos.
El efecto de esta pinza de costos altos y precios bajos impacta de lleno en la viabilidad económica del cultivo. Como consecuencia directa de estas variaciones, el punto de equilibrio económico recién aparece por encima de las nueve toneladas de arroz obtenidas por cada hectárea sembrada.
