La Agencia Nacional de Transportes Acuáticos de Brasil decidió postergar hasta el segundo semestre de 2028 el remate público para la concesión comercial del tramo sur de la hidrovía del río Paraguay.
El traslado de la fecha licitatoria surge de la revisión interna del plan estratégico de la entidad reguladora brasileña, que reorganizó su esquema de prioridades a largo plazo en materia de infraestructura logística y de navegación de los cauces nacionales limítrofes.
La determinación técnica marca una discrepancia con los plazos ministeriales manejados.
La cartera del Ministerio de Puertos del Gobierno central brasileño mantenía vigente ante los actores logísticos la promesa comercial de ejecutar el llamado a los oferentes privados internacionales durante el transcurso del año 2027.
La demora burocrática responde al estancamiento político del acuerdo diplomático trinacional que involucra los intereses y los compromisos operativos de las cancillerías de Brasil, Paraguay y de Bolivia.
El consenso legal entre los tres países que comparten el trazado principal del río fue exigido por el tribunal de cuentas brasileño como un requisito técnico y excluyente para avanzar con el proceso de privatización y el cobro de peajes fluviales.
La negociación multilateral sudamericana tropezó con los plazos institucionales dispares de los distintos Estados soberanos, frenando la firma del protocolo conjunto que debe garantizar las condiciones equitativas de libre navegación fluvial para todas las banderas mercantes del bloque regional sur.
"A Agência Nacional de Transportes Aquaviários (Antaq) já trabalha com a possibilidade de a concessão do tramo sul da hidrovia do Rio Paraguai ser leiloada apenas no segundo semestre de 2028", admitió la entidad oficial y reguladora en sus informes técnicos redactados en idioma portugués.
El congelamiento de la licitación abierta de este corredor hídrico clave detiene las inversiones proyectadas para ejecutar las obras de dragado estructural y el balizamiento lumínico a lo largo del recorrido.
El freno inversor congela millones de dólares en la infraestructura fluvial sudamericana.
La parálisis de estas mejoras físicas en el lecho fluvial prolonga un cuadro crítico de vulnerabilidad logística para las flotas navieras durante los períodos de bajante cíclica del nivel del río Paraguay.
El trazado sur de la hidrovía funciona como la principal arteria de salida hacia las costas del océano Atlántico y los mercados internacionales europeos para todo el complejo productivo y la agroexportación de la República del Paraguay.
La falta de profundidad estable garantizada por un plan de dragado regular obliga a los armadores logísticos a navegar con las chatas y barcazas operando a media carga durante todos los meses de la sequía estacional.
La reducción del volumen transportado en cada convoy fluvial dispara los sobrecostos operativos para las compañías navieras, castigando el margen de competitividad de las materias primas paraguayas frente a los competidores agropecuarios del hemisferio norte.
El retraso gubernamental brasileño impide mitigar de fondo los cuellos de botella geográficos que sufre el transporte de los graneles agrícolas de exportación y la importación de combustibles terminados para el abastecimiento interno de la red nacional del Paraguay.
La ausencia de un balizamiento luminoso nocturno condena a los capitanes de los remolcadores a restringir las maniobras de navegación a las horas de luz solar, restando agilidad al flujo de los productos y castigando el volumen anual despachado hacia los puertos marítimos de transbordo en el Atlántico.
La incertidumbre sobre el calendario efectivo de las obras forzará al sector privado exportador a planificar sus embarques del próximo trienio asumiendo un escenario de restricción navegable durante la época de estiaje de la vía acuática binacional.
El Gobierno paraguayo aguardará la definición firme de las nuevas fechas de la agencia reguladora para recalibrar la agenda bilateral sobre el manejo soberano de la hidrovía, un activo irreemplazable para el desarrollo de la balanza comercial sudamericana y la conexión fluida de los mercados de la región.
