La agencia calificadora Moody's ratificó la nota soberana de Paraguay en Baa3, dentro del grado de inversión, y mantuvo la perspectiva estable, con lo que el país conserva por tercer año consecutivo el sello que lo habilita a captar capital internacional en las mejores condiciones disponibles para una economía emergente. La confirmación llega en un momento de expansión económica y coincide con la revisión al alza del crecimiento que había anunciado el propio Banco Central.
El dictamen de la agencia se apoya en un conjunto de fortalezas estructurales. Moody's fundamentó la calificación en el sólido desempeño del crecimiento económico, en una deuda pública relativamente baja y estable, y en la continuidad del marco de responsabilidad fiscal de mediano plazo que ordena las cuentas del Estado. A esos pilares sumó la existencia de una política monetaria creíble, con una trayectoria consolidada de estabilidad de precios y de cuentas externas, y la estabilidad política como factor de previsibilidad.
Las proyecciones de la calificadora acompañan ese diagnóstico. Moody's estima para Paraguay un crecimiento cercano al 4,5% en 2026, una cifra que se alinea con la reciente mejora de las previsiones del Banco Central, que elevó su propia estimación del 4,2% al 4,5%. La coincidencia entre la autoridad monetaria local y la agencia internacional refuerza la lectura de que la aceleración de la actividad no es un dato aislado, sino una tendencia reconocida dentro y fuera del país.
La posición de Paraguay ante las tres grandes calificadoras confirma su condición de excepción regional. Además de la Baa3 de Moody's, el país cuenta con la nota BBB- y perspectiva estable de Standard & Poor's, que también lo ubica en grado de inversión. Fitch Ratings, por su parte, mantiene la calificación en BB+ con perspectiva positiva, un solo escalón por debajo del umbral, lo que deja a Paraguay a las puertas de completar el pleno de las tres agencias dentro de la categoría de menor riesgo.
En el plano interno, la ratificación fue recibida por el Gobierno como una validación de su rumbo económico e institucional. Las autoridades destacaron que el respaldo de Moody's fortalece la capacidad del país para atraer inversión extranjera directa y mejora las condiciones de financiamiento tanto del sector público como del privado. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que la confirmación de la calificadora consolida el atractivo de Paraguay como destino de inversiones.
El valor de la nota se aprecia en el contraste. Mientras Paraguay sostiene el grado de inversión con dos de las tres grandes agencias, Argentina y Brasil permanecen varios escalones por debajo, en la categoría especulativa, con costos de financiamiento notablemente más altos. Esa brecha de calificación es, en última instancia, la que explica por qué el Tesoro paraguayo coloca deuda en su propia moneda con demanda que supera la oferta.
