El régimen de maquila de Paraguay consolidó en los primeros siete meses de 2026 un récord histórico de exportaciones industriales por 860 millones de dólares, marcando un crecimiento interanual del 28% y afianzando al sector textil y de confecciones como el principal generador de empleo formal del sistema productivo. Con una participación del 16% en la canasta exportadora maquiladora, los envíos de prendas de vestir y manufacturas textiles alcanzaron los 137,6 millones de dólares a julio, impulsados por la llegada de grandes corporaciones centenarias de Brasil y la expansión de plantas locales integradas a las cadenas globales de retail. Este dinamismo se refleja en un padrón de 8.363 operarios registrados en el rubro confecciones, liderando la estructura laboral de un ecosistema maquilador que ya sostiene 38.905 puestos de trabajo formales en todo el territorio nacional.
La industria de la indumentaria paraguaya atraviesa una mutación técnica profunda, transitando desde los esquemas tradicionales de ensamble básico hacia la manufactura de alta complejidad y sostenibilidad ambiental. Fábricas como Blue Design América han incorporado la certificación internacional de Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental para producir prendas denim de alta gama destinadas a marcas como Zara, Target, Calvin Klein y Ralph Lauren en los mercados de Estados Unidos, Japón, Reino Unido y Canadá. Simultáneamente, el desembarco del fabricante brasileño Döhler en un predio de 14 hectáreas en Coronel Oviedo y la inauguración de la primera planta internacional de Karsten en el Parque Logístico Industrial GICAL de Minga Guazú incorporan líneas automatizadas para el segmento de textil hogar, complementadas por el ingreso masivo de la firma Sawary Jeans mediante contratos de confección compartida por 60.000 unidades iniciales.
El andamiaje financiero y jurídico que sustenta esta radicación masiva de capitales descansa en la vigencia de la Ley 7547 de 2025 y su Decreto Reglamentario 5714 de 2026. Este marco normativo establece un tributo único del 1% sobre el valor agregado generado en territorio paraguayo, eximiendo a las corporaciones del Impuesto a la Renta Empresarial del 10% y de aranceles de importación para materias primas bajo régimen de admisión temporaria. A este esquema se añade la Ley 60/90, que concede arancel cero e inmunidad de Impuesto al Valor Agregado para la importación de maquinaria y bienes de capital de última generación. En el plano operativo, el sector mantiene una balanza comercial altamente superavitaria del 85%, transformando 464 millones de dólares en insumos importados en bienes manufacturados finales, mientras aprovecha tarifas eléctricas industriales abastecidas por la represa hidroeléctrica de Itaipú con costos hasta un 60% inferiores a los vigentes en las plazas vecinas.
La aceleración de estas inversiones responde a un arbitraje productivo directo frente a las rigideces estructurales del Cono Sur. Las industrias textiles radicadas en los polos brasileños de Santa Catarina y São Paulo enfrentan la asfixia del denominado costo Brasil, compuesto por la superposición de impuestos en cascada como el ICMS, IPI, PIS y COFINS, junto con elevados litigios laborales y cuellos de botella logísticos. En la misma línea, el entramado manufacturero de Argentina arrastra una severa contracción operativa y costos energéticos en alza. Frente a este panorama, Paraguay ofrece una plataforma de ensamblaje con origen Mercosur bajo la regla del 40% de valor agregado regional, permitiendo el reingreso de las prendas terminadas al mercado brasileño y regional con 0% de arancel aduanero y una logística terrestre de corta distancia.
Desde la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay y el Consejo Nacional de las Industrias Maquiladoras de Exportación se proyecta un cierre de ejercicio con exportaciones superiores a los 1.500 millones de dólares para el conjunto del régimen. La habilitación de 17 nuevos programas en julio y la preparación de la décima edición de la Expo Maquila en el marco de la Semana de Negocios de Paraguay en Hernandarias perfilan una profundización del clúster fabril. Los directivos del gremio industrial destacan que la competitividad del sector textil paraguayo ya no radica únicamente en los costos de producción, sino en la velocidad de respuesta, la flexibilidad técnica y el cumplimiento de las normativas de sostenibilidad corporativa exigidas por los principales compradores de Norteamérica, Europa y Asia.
